Guía completa para el cuidado de las orquídeas

cuidado de las orquídeas

Guía completa para el cuidado de las orquídeas

¿A quién no le han regalado alguna vez una preciosa orquídea? Y después de unos días admirándola y disfrutando de su belleza, comenzamos a preguntarnos cómo debemos de cuidarla para que nos dure el máximo tiempo posible. Empieza a sobrevenirnos una especie de ansiedad por su cuidado… “querer hacerlo bien…” pero, ¿cómo llevar a cabo un buen cuidado de las orquídeas?

Tipos de orquídeas

En primer lugar un poquito de “culturilla” general para saber que planta nos han regalado.

Las orquídeas pertenecen a una gran familia con unas 25.000 especies catalogadas. Son plantas angiospermas y monocotiledóneas, culmina en una exquisita y compleja flor. La mayoría de las variedades se presenta con inflorescencias de dos o más flores dispuestas en racimo. Hay orquídeas terrestres, orquídeas epífitas, con raíces aéreas y orquídeas con raíces tuberculosas. Contrariamente con una rumorología ampliamente extendida, no son plantas parasitarias; sólo se apoyan  en estructuras arbóreas y leñosas como soporte para sostener el peso de sus inflorescencias y sus hojas carnosas.

Aparentan belleza y fragilidad, pero las orquídeas se caracterizan por su increíble capacidad de adaptación a todo tipo de hábitats, desde los Trópicos hasta el Ártico, desde el Himalaya hasta Madagascar, en China, India y Tierra de fuego podemos encontrar variedades que sobreviven adaptándose a su entorno de formas inverosímiles… Por eso las orquídeas en el lenguaje de las flores simbolizan “la fortaleza frente a la adversidad, de la que surge una belleza atemporal”.

Curiosidades sobre las orquídeas

¿Sabías que la vainilla es una variedad de orquídea? ¿Y que se puso de moda como perfume en el siglo XVIII? Entre las clases sociales más acomodadas de centro Europa, especialmente en las Cortes inglesa y francesa se desencadenó una “orquideomanía”. Se competía por qué cultivador conseguía la especie más exótica y se festejaban  las floraciones de las variedades más extraordinarias. Se realizaban importantes expediciones a las selvas tropicales para recolectar el mayor número de especies y aclimatarlas a las latitudes europeas. Llegó a producirse un  importante expolio que llevó a algunas especies al borde de la extinción. Afortunadamente esta fiebre cesó por otra fiebre aún mayor: “la primera guerra mundial” que desvió la atención  hacia otros cruentos objetivos.

10 consejos para el cuidado de las orquídeas en casa

1. Lo primero y más importante para el cuidado de las orquídeas es buscar una fuente de luz natural dentro de casa. Lo mejor es que esté a menos de un metro de una ventana luminosa sin visillo o solo tapada unas horas por un visillo traslúcido.

2. Nuestro segundo consejo para el cuidado de las orquídeas es que no le dé el sol directamente. Sólo necesitan luz natural en un horario solar. No valen las luces artificiales, ni cerrar las persianas cuando salimos de casa… lo sentimos, necesitan mucha luz.

3. Temperatura: les gustan las temperaturas templadas mínimo 10 grados durante la noche y máximo  28 /30 grados durante el día. Sin calefacción a ser posible.

4. En terrazas techadas o protegidas con toldos también se suelen criar bien, aprovecharán la humedad de la noche para hidratarse. (siempre que la temperatura no baje de los 10 grados, en este caso la meteremos en una estancia de la casa sin calefacción).

5. Riego: seguir una pauta es difícil, porque es mucho mejor aprender lo que necesita una planta mediante la observación y el aprendizaje empírico; pero es la “pregunta del millón y hay que contestarla”. En invierno: cada 15 días y en verano: 2 veces por semana, con temperaturas superiores a 30 grados. Es conveniente usar agua destilada.

6. Forma de riego: la mejor forma de regar cualquier planta es por inmersión. Sumergiremos el tiesto  por completo en una cubeta con agua hasta que cubra la maceta y dejar unos 20 minutos, para que las raíces se nutran por completo. Sacar la planta de la cubeta recogiendo la tierra que se haya salido de la maceta. Dejar escurrir en un plato que después retiraremos. Nunca dejarlo debajo de la maceta. Evitaremos los encharcamientos de agua en la base de la maceta en los que proliferan los hongos y crean pudrición de las raíces.

7. Humedad ambiental: la necesitan, por eso crecen adaptadas a los arboles debajo de cuyas copas se crean microclimas húmedos que les encantan. En los días de calor tórrido de verano podremos ponerles un humidificador, que les ayudará tanto a ellas como a nosotros a pasar el día. Si no tienes, pulveriza con un atomizador las hojas y raíces aéreas, nunca las flores. Puedes repetir la operación varias veces al día.

8. Abonado: hay productos específicos para incorporar al agua de riego desde marzo a octubre. Las dosis las tendremos que leer en las instrucciones de cada fabricante.

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9. Floración: si hemos seguido todas las indicaciones descritas para el cuidado de las orquídeas, la orquídea debería florecer una vez al año, normalmente en primavera. Pero ¡ojo! Si tenemos una orquídea florada en invierno, es una planta florada artificialmente en invernadero y en primavera se le habrán caído las flores y no volverían a salir hasta la primavera del año siguiente. ¡Paciencia!

10. ¿Ha muerto mi orquídea? Es una pregunta que me hacen frecuentemente. Si se han caído las flores y las hojas siguen verdes y turgentes… vamos bien. Si las hojas se empiezan a caer y a amarillear o tener manchas marrones. ¡Ojo! Vigila el riego… puede que haya sido excesivo y haya dado lugar a ablandamiento y amarilleo de hojas o proliferado algún hongo. En este caso ¿tiene arreglo?, si hemos llegado a tiempo debemos cambiar la maceta a otra incorporando un sustrato específico para orquídeas que suelen ser muy porosos y airean las raíces.  Moderar el riego, porque ¡ojo! cuidar no es regar. Es mejor que observemos la planta y después actuemos en consecuencia.

Nota de belleza: cuando las flores se han ido, cortaremos los tallos cuando estén leñosos de forma transversal por encima del segundo nudo contando desde las hojas. Podremos disfrutar de la sobria belleza de una planta de preciosas hojas verdes.

Nota de belleza: cuando las flores se han ido, cortaremos los tallos cuando estén leñosos de forma transversal por encima del segundo nudo contando desde las hojas. Podremos disfrutar de la sobria belleza de una planta de preciosas hojas verdes.

Esperamos que estos 10 consejos sobre el cuidado de las orquídeas os ayuden a mantenerlas tan bonitas como el primer día. Y si tienes cualquier duda acerca de cómo hacerlo, puedes dejarnos un comentario y resolveremos cualquier duda que tengas.

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